la mejor hora de morir

Pasé mil veces por ese periódico mural, sabía muy bien de esa convocatoria y de miles de postulaciones, desconociendo totalmente de una inscripción. El baldazo de agua me lo dieron días después de salir los resultados, la sorpresa me cayó de frente (aunque él estaba de espaldas), cuando caminaba por una pasillo con mucha tranquilidad sin saber que basta un segundo para perder la paz.

Otra vez mil luchas, emociones y pensamientos están en mi cabeza, otra vez empiezo a sentir cosas que no quería volver a sentir… Diantres! Hasta cuando podré ser lo suficientemente capaz de poder pasar esta prueba y no desaprobar?!!… cuantas veces tienen que repetirse estas ganas de huir, estas ganas de escapar o simplemente morir.  

“Se sutil”, dijo mi sentido común, mientras yo tan sólo trataba de no olvidar de respirar, mis brazos me rogaron abrazar su espalda, mi corazón hizo huelga y dijo “¡no, no más!” pero mis pensamientos empezaron a planear la forma en la que se puede vivir sin corazón y vivir sólo de un supuesto “amor” que nace en la palma de mis manos y se goza en mis labios. Mi cerebro estaba algo distraído obligando a mis pulmones a respirar, a mis rodillas a mantenerse firmes, a mis ojos a no llorar, a mis pies a no correr… de pronto, como si hubiera escuchado el disparo que me indica que es hora de correr, sin estar segura si me vio, sin que me importe en donde estaba, huí por la esquina acostumbrada buscando un lugar seguro para llorar, confundida al no saber que hacer, recordando qué era lo que no tenía que olvidar, tratando de descubrir porqué era que me sentía tan mal. Decidí no volver a salir de mi sitio hasta dentro de mil años, decidí evitar todo contacto y es que mi mente tiene cosas muy claras,  quisiera dejar de ser tan tonta de hacer el papel ridículo de esa chica que conociendo la ley se deja llevar por un impulso e ignorar lo que nunca debí olvidar.

Siento que soy la persona que dará un examen sin haber estudiado, se postergó tantas veces esta prueba que olvidé repasar mis apuntes, me encantó tanto ver el lienzo blanco que ya no sé donde deje mis colores… mis cinco sentidos no se ponen de acuerdo con lo que mi alma quiere, no hay consenso en esta lucha, no hay conciliación en esta disputa y mi alma llora, llora confundida, llora de tan sólo ver lo que soy, de ver que en realidad el dolor no me hizo mas madura y de que tal vez abrí alguna ventana y la inteligencia huyó, llora porque sintiéndome fuerte me doy cuenta de que no lo soy.

Por qué no es tan fácil como cerrar una puerta? Por qué simplemente no borramos recuerdos y borramos sentimiento? Por qué tenemos que estar tan acostumbrados a vivir en sociedad? Qué tiene de malo la soledad para que nos caiga tan mal?..

Mi escudo se cayó, ignoré a mi sentido común, una promesa helada que tiene figura de una alianza me recuerda que no debo fallar, pero por dentro siento que no me cabe mas… si hay una hora apropiada de morir, para mi son todos estos últimos minutos que empiezo a vivir

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.